Pues se había ido
Con mis ilusiones de paso
Le di mi vida, mi amor y mi boca
Colmándose de ella, se marcha
Cómo cuantos otros arrogantes
Que mi vida opacan
Lo confieso, fui plena
Envolví sus llantos
cuando así él lo quiso
Jamás le mentí, y le fui sincera
Desperté en sus mañanas
Con mi cara de ensueño
Mas yo lo quise, y aun lo quiero
No hay tristeza en su mirada
¡Qué mundo más mísero!
¡Y qué frío!, hará este invierno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario