Caminando por las costas de la playa
Tembló mi mano al sentir esa llamada
Su voz varonil sonaba con ímpetu
Y mi voz parecía a agua furtiva
Mi alma se escondió detrás de mi sombra
Y mi desnudes se palpó frente a la mentira
Me titubeaba la voz y la palabra,
Pasaba de amor a la fresca agonía
Lloraba mi esencia detrás de lo obscuro
Porque ella sabía lo que decían mis brazos
Que no hacían más que ocultarse cínicamente
Cuando me iba quebrando a pedazos
Es que dudaba de mis propias frases
Y mi corazón cerraba los ojos;
Cuidado al hacer lo que haces
Me decían los que iban a mi lado
No queriendo, abrir bien los ojos.
domingo, 30 de enero de 2011
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