No te decides ante tanto sufrimiento
Escasa razón la de buscarme un reemplazo
No sospechaste que la ausencia de mi abrazo
Causaría en ti tan
duro arrepentimiento
Vuelves con tus ojos caídos en tristeza
Reclamando lo que alguna ves fue tuyo
La música te dice en suave murmullo
Muévete, que por sí sola, ella no regresa
