domingo, 27 de febrero de 2011

Perfumaste mi cuerpo débil
Desvelaste mis noches tormentosas
Amaste mi juventud a carne viva

Dejaste en la aurora tus besos tibios
Y me adoraste como quien deja en olvido
Los recuerdos escuálidos y tristes

Perdonaste mis martirios
Y mis errores atrincherados
Se destaparon con vergüenza

Estoy feliz;
Aunque no tenga importancia

Te ame en las tardes acaloradas
Y las mañanas nubladas
Abrase tus piernas para tenerte más cerca
Y confieso que he llorado
Cuando supe mi desdicha
Aunque no tenga importancia

Agotado de promesas insensatas
Sepultaras nuestra vida para ahora hacer de ella
Tierra de nuevas añoranzas

Pero estoy feliz
Aunque no tenga importancia
El no tenerte ahora
Me da la certeza,
Que te recordare para siempre