lunes, 18 de enero de 2010

Camino a la meca

Miro a mi alrededor
Y me incomodan ciertos pensamientos
El no tenerte aquí con migo
Me calma, como el mar caribeño azulado

Ya no te quiero
No te quiero aquí a mi lado
Como antes acostumbrábamos estarlo
Acalorados de amor

Te quiero quizás mucho todavía
De recuerdos albergados en mi mente
Del cariño cual amigo de repente siente
Cual amigo siente sólo de repente

Te amo tal vez así lo hice
Días anteriores a aquel
En que huellas dejábamos en la invisible arena
Que imaginábamos ambos
Atados a los pies

Quiero abatirme en contra del viento
Susurrarte cuanto te quise
Y amar nuevamente como un extraño
Amar a otro peregrino
Camino a su meca
Maldita droga eres tu
Cuando codicias señales de dolor y lamento
Que llega arrodillándose
Para pedirte perdón

Te tolero lentamente
Y mi cuerpo pide más de tu éxtasis
Dependiendo tibiamente de indiferentes palabras
Es como matar el hambre de mi cuerpo

Abstinencia también siento
unas cuantas pocas veces

Nauseas, ojos rojos, son los males de tu falta
Ahogada por mis ojos
Que hinchados quedan al no poder pestañar
De lágrimas y sollozo

Maldita droga eres tu mi amor
Que llegas arrodillándote nuevamente
Después de haberme matado entera
Para renacer y morir inútilmente