Para amarte no necesito palabras
Para quererte tampoco
No necesito de brazos
Ni piernas que acurruquen tu cuerpo desnudo
No requiero de ojos, de oídos ni de manos
Para escuchar tus promesas
Requiero de nariz, tampoco
No hace falta mi boca
Ni siquiera otro poco
No hacen falta mis pechos
Para quererte un tanto
Sólo preciso de un corazón salvaje
Donde quepa mi alma
Mi amor inmenso
Como el edén infinito
lunes, 30 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
